Cómo practicar “Creeping Death” en guitarra: reto de cinco días
August 27, 2026
by eduardoPrepárate para tocar “Creeping Death” con una rutina de guitarra de 22 minutos. Practica downpicking, palm muting, power chords y legato durante este reto de cinco días.
¡Ey! ¿Estás listo para un reto?
No es cualquier reto. En realidad, es uno bastante corto: dura solamente cinco días. Sin embargo, espero que lo que practiques aquí siga siendo útil mucho después de terminarlo.
Cuando tienes una meta musical concreta, prepararte para alcanzarla puede resultar muy estimulante. Trabajar para tocar una canción que realmente te gusta difícilmente se siente como trabajo. Por eso tomé una de las canciones más icónicas de Metallica y preparé esta pequeña rutina de práctica de 22 minutos.
La idea es repetirla durante cinco días para desarrollar algunos de los movimientos que necesitas al tocar “Creeping Death” en guitarra. Después podrás conservar los ejercicios que mejor correspondan con tus propios objetivos técnicos.
Entiendo que no todos los ejercicios le sirven de la misma manera a todos los guitarristas. Aun así, mientras analizaba la canción pensé en la influencia que Metallica ha tenido sobre el metal. Innumerables bandas y guitarristas han tomado elementos de su música, y mientras más personas descubran el thrash metal, más querrán aprender a tocar como James Hetfield o Kirk Hammett.
Por eso estos ejercicios también tienen potencial más allá de esta canción. Pueden ayudarte si quieres ampliar tu técnica para tocar thrash metal, mejorar tu downpicking o sentirte más cómodo combinando palm muting, power chords y pequeños enlaces de legato.
La estructura de “Creeping Death” puede parecer relativamente directa, pero ejecutarla con limpieza y a buena velocidad es otra historia. En el heavy metal, la velocidad no es un ingrediente ocasional: suele ser una de las vitaminas principales para todo guitarrista que se empeña en construir su propio legado en el metal.
Los ejercicios de la rutina
1. Palm muting y downpicking
Te lo voy a decir de una vez, aunque seguramente ya lo habrás notado: a James Hetfield le encanta construir riffs con downpicking.
Incluso utiliza una forma bastante particular de sujetar la púa. No tienes que copiar exactamente su agarre para practicar este estilo. Lo importante es encontrar una posición que te permita hacer un movimiento pequeño y controlado sin acumular tensión.
La regla general es sencilla: mientras más relajado puedas permanecer, mejor. Mantén el movimiento compacto, observa cualquier rigidez innecesaria y recuerda respirar.
Este primer ejercicio utiliza un groove inspirado en “Creeping Death”. Alterna pequeños momentos de velocidad —marcados por grupos de semicorcheas— con un pulso más estable. También incorpora palm muting, que consiste en apoyar ligeramente el borde carnoso de la mano de la púa sobre las cuerdas, cerca del puente.
No necesitas presionar demasiado. Si apoyas la mano con demasiada fuerza, las notas perderán definición y el movimiento se sentirá más pesado. Busca un sonido apagado, pero todavía claro.
Este es nuestro primer acercamiento formal a la combinación de downpicking, palm muting y un groove inspirado en Metallica.
2. Chugs y power chords
Después del primer groove, practicaremos dos secuencias de power chords combinadas con chugs y palm muting.
Quise conservar el carácter metalero del ejercicio y, al mismo tiempo, hacer que sonara musical. No quería incluir movimientos técnicos que se sintieran completamente desconectados de la canción. La intención es que, aunque estés practicando un ejercicio, tengas la sensación de estar trabajando con un riff de thrash metal.
Dividí la frase en dos secciones. Primero practicarás cada mitad por separado y, para la tercera parte, ya deberías estar familiarizado con el movimiento necesario para tocarla completa.
No quería que esta sección del reto se sintiera aburrida. Personalmente, no encuentro muchos ejercicios que utilicen power chords como parte deliberada de una rutina técnica. Sin embargo, como nos estamos preparando para tocar “Creeping Death”, tiene sentido practicar la transición entre notas con palm muting y acordes de quinta.
El metal está lleno de esta dinámica: una cuerda grave mantiene el impulso rítmico mientras los power chords acentúan y definen el riff.
3. Creeping Death Training Riff
Este podría ser uno de los ejercicios down-picking que decidas conservar en tu rutina habitual. También es uno de los más exigentes del reto.
Dependiendo del BPM que elijas, pondrá a prueba tu resistencia, velocidad y precisión. El patrón consiste en tocar primero una nota individual en la quinta cuerda, regresar a la sexta cuerda con palm muting y después bajar nuevamente hacia otra nota individual en la quinta.
En cada compás tocarás tres notas individuales y seis notas muteadas. Sobre el papel no parece demasiado, pero la dificultad aumenta rápidamente cuando subes el tempo.
El verdadero objetivo es lograr que las transiciones entre ambas cuerdas se sientan controladas. Las notas individuales deben escucharse con claridad y los chugs de la sexta cuerda deben conservar un pulso uniforme.
Este movimiento te preparará para los ejercicios siguientes, en los que tomaremos elementos de dos riffs reales de “Creeping Death”. En ambos necesitarás combinar notas o power chords con una base continua de palm muting.
Comienza con un tempo en el que puedas mantener la precisión. Aumentar el BPM sólo tiene sentido cuando el movimiento ya se siente estable.
4. Ejercicio de hammer-ons y pull-offs
Este era uno de los movimientos que más me interesaba convertir en ejercicio.
Probablemente te ha pasado: quieres aprender una canción y aparece una pequeña sección que te saca completamente de quicio. Mientras estudiaba este pasaje, pensé en cómo lo habría intentado tocar mi yo del pasado cuando apenas me familiarizaba con las técnicas más usadas del metal.
Considero que es una de las partes técnicamente más desafiantes porque la canción combina un hammer-on, un pull-off y, justo después, un acorde. Todo esto ocurre rápidamente mientras mantienes el palm muting.
Quise conservar dos características del riff original: la velocidad y la coordinación necesaria para enlazar el legato con el acorde siguiente. Por eso aislé el movimiento en lugar de pedirte que repitieras inmediatamente la frase completa.
Quizá puedas tocarlo algunas veces sin pensar demasiado en lo que hacen tus dedos. Sin embargo, aislarlo te permite construir un puente entre lo que haces intuitivamente cuando entras en flujo y lo que puedes ejecutar de manera consciente y repetible.
Hay un detalle importante: después de tocar el patrón 5–7–5 del segundo tiempo aparece un Si que cosigues tocarlo una cuerda arriba, en el séptimo traste. Este no se ataca con la púa. La dejé así porque facilita conservar la velocidad del pasaje.
Este recurso suele llamarse hammer-on from nowhere. En lugar de atacar la cuerda con la púa, produces la nota dejando caer el dedo anular de la mano izquierda sobre el traste con suficiente precisión y presión.
En nuestra tablatura está representado con una T. No significa que debas hacer tapping con la mano derecha: indica que debes producir esa nota únicamente con la mano izquierda.
Como es uno de los ejercicios más difíciles, comienza lentamente. Construye primero un mapa mental claro del movimiento. La dificultad debería venir del aumento de velocidad, no de que todavía no entiendas qué deben hacer tus manos.
5. Creeping Death Bridge Riff
Ahora sí: llegó el momento de la verdad.
Aquí es donde podrás decirme si la rutina realmente te sirvió. Intenté crear una progresión que conservara la musicalidad y algunos de los movimientos del riff original, pero manteniendo un punto de entrada accesible para guitarristas que todavía están desarrollando esta técnica.
Hay más elementos involucrados al tocar la canción completa, pero el riff del puente me parece una de sus secciones más reconocibles y útiles para este reto.
Todo lo anterior nos estaba preparando para este momento.
Primero encontrarás el riff dividido en dos partes. Practica la sección A por separado y después trabaja la sección B. Cuando ambas se sientan familiares, podrás tocarlas juntas como una sola frase.
En la versión combinada, cada sección del riff se repite dos veces, igual que en la canción. Si consultas una tablatura completa de “Creeping Death”, podrás comparar nuestra versión de entrenamiento con el pasaje original.
No esperes que el primer intento salga inmediatamente a la velocidad de Metallica. El objetivo del reto es comprobar si, después de cinco días, puedes tocar el riff con mayor control, limpieza y seguridad que al comenzar.
¿Cuánto tiempo debes practicar cada ejercicio?
Los tiempos incluidos en la rutina son sugerencias.
Algunos ejercicios duran solamente uno o dos minutos porque no quiero que la sesión se vuelva repetitiva. Otros reciben más tiempo porque desarrollan movimientos especialmente importantes para el thrash metal y pueden seguir siendo útiles después de terminar este reto semanal.
También puedes adaptar el tempo. Es mejor completar una repetición limpia a una velocidad moderada que perseguir el BPM original mientras acumulas tensión o pierdes precisión.
La rutina completa dura aproximadamente 22 minutos. Repítela durante cinco días y presta atención a tres cosas:
qué ejercicio se siente más difícil;
en qué tempo puedes tocarlo limpiamente;
si el riff final mejora conforme avanza la semana.
¡Eso es todo!
Espero que le dediques el tiempo necesario y que disfrutes el proceso de prepararte para tocar este clásico de clásicos. Mantente constante, pero no confundas constancia con tocar a través del dolor o la tensión.
Cuando termines el quinto día, vuelve al riff original y compáralo con tu primer intento.
¿Te sirvió la rutina? ¿Qué parte de “Creeping Death” te resultó más difícil?